la verdadera caridad genera esa clase de esperanza que hace que un amigo confíe en otro, pues es en aquellos que son nuestros amigos por caridad en quienes más absolutamente podemos confiar.
gracias por el regalo de la novedad
el día despunta con los temblores violentos de mis dientes
el click clack resuena por mi cabeza
hasta que todo se calma y el detective Marlowe se desliza conmigo
por insurgentes
me divierte su forma de ser un “tipo duro”
he conocido a varios de esos
que sienten su ego acorralado
y echan a correr para no tirar la fachada.
cuando llego a Sevilla me detengo un momento
es un deleite para mis ojos
que contemplan a un montón de mujeres de diferentes edades y orígenes
maquillarse en el descanso de las escaleras
me gustaría ser un espejo
para guardar en mí todas esas sonrisas que les obsequian
me recuerdan a una película italiana
de recolectoras de arroz
que entre los sembradíos cantaban y sonreían
para soportar la jornada
y olvidar que si el capataz las elegía
debían hacerle una felación hasta que la boca les doliera